Spa Misias

yanina02Justo detrás del Mercado Marañón al norte de Lima, encontré a Yanina Zamora. Ya me habían pasado la voz de su existencia y de su oficio, que si bien es bastante común en este tiempo y en esta ciudad, lo hace especial por su locación: en una mesita bajo una sombrilla en la calle, se ocupa de hacer manicures y pedicures, como quien vende frutas.

Yanina comenzó hace dos años, y el negocio va creciendo: Ya he mandado a hacer mi puesto profesional, me cuenta. Yanina fue la primera, pero ya se le han sumado dos mujeres a su costado que ofrecen el mismo servicio.Esto se ha replicado en otras partes de Lima y Callao, en especial en el mercado grande del Callao. Hay trabajo para todas, dice.

Yanina es una mujer sencilla, de sonrisa tímida. Tiene un hijo y vive a 20 minutos de su lugar de trabajo en Huandoy, con sus hermanas y su mamá. Hace de 10 a 20 servicios al día, a 5 soles (2 dólares). Eso cuando no viene la Policía y los desaloja. No tiene día de descanso y su horario es de 10 de la mañana hasta que tenga clientes, quizás 7 u 8 de la noche. El 24 y 31 de diciembre no se da abasto. Aunque el sol lo hace más difícil, por número de clientes, la mejor estación de trabajo es el verano, las mujeres se ponen coquetas, usan sandalias y la manicura y pedicura se hacen más necesarias.

yanina03¿Te gusta tu trabajo? le pregunto y me dice: Sí, la gente viene y se va más contenta para su trabajo o para sus casas. La clientela fija es mucha, la mayoría mujeres de los alrededores que van a hacerse las uñas en tanto cuentan sus penas. Yanina es un poco de psicóloga o sacerdotisa silenciosa que recibe con beneficio de confesión y con absoluta reserva lo que le cuentan.

Las otras mujeres que hacen fila se ríen maliciosas, extrañadas, cuando les cuento que quiero hacer una crónica sobre Yanina y su oficio. Y como mucho hay que probar para escribir, me pasan unos catálogos para escoger el modelo de maquillaje de mis uñas y paso de interrogar a ser interrogada… me preguntan de dónde vengo, por qué vine a Perú, cómo es Colombia, si en Colombia se hacen manicuras, cuánto cuestan… Me enamoré del Perú y de un peruano… ¡Ahhhh! entonces la complicidad comienza a tejerse, así como somos las mujeres en cualquier parte del mundo, que entendemos las razones del amor como causa mayor a cualquier cosa.

A mí me tocó esperar una hora para ser atendida. Yanina no da citas, atiende en estricto orden de llegada. He escogido el color agraz y diseños florales. Ya la noche está avanzada y la luz escasea.

Nos sonreímos con la mirada. Cómo se llama tu puestito, le pregunto. Mis amigos le dicen Spa Misias, tú puedes decirle así.

Comments

  1. Patricia Martinez says

    Tienes una narrativa fantastica, pocas personas tienen el don de llevar a el lector directo a el lugar q se describe, permites ver y conocer no solo el lugar, tambien a los personajes con todos sus colores…
    Felicidades x esta pagina y blog…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>